Sigue en la búsqueda de las mejores sensaciones Carlos Alcaraz que, a pesar de vencer en la segunda ronda a un correoso Thompson, número 55 del ránking, (7-5, 4-6 y 6-3), no termina de sentirse cómodo en la pista dura americana. Apenas celebró la victoria el número uno, preocupado porque se acerca la gran cita en Nueva York y el juego no le acompaña. Esta vez tampoco ayudaron las gradas de la pista central de Cincinnati que se vaciaron con la lluvia inicial. Aún así, consigue el murciano su victoria número 50 de la temporada y espera rival en los octavos de Cincinnati donde puede volver a enfrentarse a su verdugo de Canadá, Tommy Paul o al francés Ugo Humbert.

Ni dos juegos llevaba el partido cuando se paraba por la lluvia, que a pesar de ser ligera afectaba principalmente a las líneas de fondo que son las que más resbalan y pueden producir lesiones. Cuando parecía que la lluvia cesaba, volvía a descargar y esto produjo un receso de más de veinte minutos. Ante la espera, Thompson y Alcaraz reían. Se dice que al mal tiempo, buena cara y eso hizo Carlitos que se unía a las olas que hacía la grada, que por aquel entonces estaba animada.

Una vez se retomaba el encuentro el número uno se ponía serio y salía con ganas. Pero las prisas no ayudaban porque en apenas cuatro juegos sumaba trece errores no forzados y con dos dobles faltas le permitía a Thompson romperle el servicio. Volvían los recuerdos de Canadá y no le quedaba otra opción que buscar soluciones. Y las encontró en el siguiente juego, aprovechando los nervios del australiano, y después de nueve oportunidades, le devolvía el break poniendo el 4-4 en el marcador.

Reía el de El Palmar, que a pesar de seguir incomodo e irregular en su gira veraniega por la pista dura se ayudaba de la inestabilidad tenística y emocional de Thompson. Se desahogó Alcaraz cuando al final sus bolas empezaban a correr y conectaba golpes ganadores. Y cuando más sereno y agarrado estaba a la pista, se hacía con el primer set por 7-5 tras más de una hora y 40 minutos, por causa de la lluvia.

La segunda manga transcurría sin novedad, los dos mantenían el servicio y el ritmo era lento, sin apenas intercambios. A lo que se sumaba unas gradas que después de la lluvia se enfriaron. Este ambiente en un estadio semivacío, eran las doce de la noche en Cincinnati, no ayudó a Alcaraz que necesita la combustión de la gente para sacar partidos que se le complican y el murciano se apagó de tal manera que perdía el segundo set por 6-4 en un ambiente desangelado.

Sin embargo, y a pesar de todas las subidas y bajadas que lleva el español en estos dos torneos, no se iba a rendir. El principal objetivo es llegar en las mejores condiciones al US Open pero Carlitos sale a ganar cada torneo, así que comenzaba con otra cara y actitud en la última manga y rompía el servicio del australiano en el primer juego. “¡Pelea!”, le pedía Juan Carlos Ferrero, ausente en Canadá pero ya de vuelta en Estados Unidos. Y el pupilo del ex jugador, obediente y concentrado, sacó carácter, dejó atrás la irregularidad y cerraba el partido en tres sets (7-5, 4-6 y 6-3), sumando la victoria número 50 del año y dando un paso más al objetivo de llegar como número uno al US Open.

Puedes seguir a EL PAÍS Deportes en Facebook y Twitter, o apuntarte aquí para recibir nuestra newsletter semanal.